SEÑALES CONFUSAS
-Pero bueno, deje la tocadera… -¡vaya con el amigo de su mujer!
-¡No lo eches para atrás!
Julio César.
-Pero bueno, deje la tocadera… -¡vaya con el amigo de su mujer!
-¡No lo eches para atrás!
Julio César.
¿Se han fijado que un tipo no puede ayudar a otro, por ejemplo, a acomodarse la ropa interior sin que todo el mundo piense mal? ¿Qué tiene de malo que este joven metas sus manos, mientras ayuda a su panita del alma a quien se le cae? Ah, qué humanidad tan mal pensada…
Julio César.
Sé sincero, ¿cuántas veces no ha pasado que miras un juego o una pelea de boxeo en la televisión con un pana y vas a discutirle algo, medio alterado, y ocurre esto? Claro, mirarse y que vuelva a ocurrir es más complejo…
Julio César.