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REVOLUCIONARIOS

WILLIAM ECHEVERRÍA, IZARRITA, TELESUR Y COLOMBIA

WILLIAM ECHEVERRÍA, IZARRITA, TELESUR Y COLOMBIA

   -Déjame explicártelo lentamente, este es un pezón.

 

   Qué escándalo se armó con unas declaraciones del ministro de la defensa colombiano, el señor Santos, y en Estados Unidos, ni más ni menos, como para que causara más malestar, sobre la utilización de símbolos de TELESUR por el comando que rescató a los quince rehenes aquellos. En TELESUR, un supuesto canal divulgativo que no se sabe exactamente qué son (ahí dicen retenidos por rehenes, y liberados por rescatados, ¡son tan extraños!), se molestaron. El ministro Santos parece estar jodiendo más de la cuenta, y por el simple, chocante y ruin fin de burlarse de sus enemigos (es qué es tan fácil), pero debería medirse. A menos que sea a propósito, para sembrar en algunas mentes una asociación (¡Jesús, María y José!) TELESUR-FARC. Son tan mañosos esos cachacos.

 

   Izarrita, el ministro de propaganda del régimen, con ojos desorbitados (el exceso de rimel se los hace ver inmensos), VTV y TELESUR no han dejado de cacarear desde ese momento, parecen gallinas que quieren poner un huevo que no sale. En sus extravíos han llegado a los límites (no del ridículo, ese lo pasaron hace rato), de querer equiparar a TELESUR con la CRUZ ROJA. Hablan de engaño alevoso, ruin y cobarde en las actuaciones del ejército colombiano, y aquí llegamos a lo que en verdad les duele: que a las FARC les hallan echado esa vaina, una vainota más bien. Pero aquí hay que aclararle varios puntos a estos politiquillos de medio pelo, cosa tontas que ellos deberían saber, seguro lo saben pero lo obvian contando con que los demás son pendejos, y en este grupo incluyo al insulto y tibio Presidente del Colegio Nacional de Periodista, William Echeverría, quien se suma al coro de los que protestan; de este señor me temo termine haciendo más daño que un chavista de uña en rabo o un opositor recalcitrante. Es lo malo de esa gente que quiere estar bien con Dios y con el Diablo, que se sonríe con el que está presente, sobretodo si cuenta con poder, y luego se sonríe con los contrarios y promete lo que no puede hacer. Hasta la Biblia advirtió contra esta gente, los tibios de corazón.

 

   Bueno, al punto. Cuando la guerrilla secuestró a muchos de esos policías, militares y políticos, lo hizo con un engaño, en medio de un ataque llegaron en un autobús oficial y vestidos de militares regulares, y se fingieron institucionales para secuestrarlos. En ese momento tal acción fue un ardid heroico, osado y valiente, no un engaño vulgar. No capturaron (secuestraron) a esa gente mediante un ataque frontal y viril, ah, pero se les aplaudió. Ahora, y en eso se suman muchas otras voces, el ardid mediante el cual el ejército colombiano engañó a los irregulares, con símbolos de TELESUR incluidos, es una bajeza, una cobardía; y lo gimotean con lágrimas en los ojos ante tanta villanía. Y no hablo únicamente de estos grupos que bajo el amparo del colosal ingreso del narcotráfico que sostiene a estos movimientos, salen a gritar contra Colombia y su ejército. Muchas personas de buena voluntad creen también eso, porque esa es la ventaja del mal, del terror, que pueden actuar como les de la gana para alcanzar sus fines, sin detenerse ante nada y hay que aceptarlo, pero las fuerzas regulares deben actuar según ‘ciertos valores’. Mentir, emboscar y matar es prerrogativa de mal, el bien no puede hacer nada de eso. O eso pretende estos cachorros del terror. No, señor William Izarra, ante estas lacras que durante años han causado dolor y muerte en el suelo granadino, cualquier método para exterminarlos es válido.

 

   Ahora lo de TELESUR, y preste atención, señor William Echeverría: esta cadena televisiva desde el mismo momento de su nacimiento dejó claro que sería una vitrina rota de las bandas irregulares, donde algunos los apoyaban para ver que pescaban en río revuelto, algunos buscaban controlar otras regiones mediante lo que cree que debe ser, y los asalariados del narcotráfico; recuerdo que comenzaron con un video feo y viejo, medio pavoso, de una joven cantando el himno de las FARC, ni el sentido común de disimular tuvieron. Los cantos revolucionarios, los ataques desmedidos contra la comunidad europea y los Estados Unidos, así como a los gobiernos de derecha, sin razón justificada, no es de gratis. Hace poco, por error, caí ahí (creí tenerlo bloqueado, siempre temo sentarme y encontrar a Chávez hablando paja) y transmitían un micro sobre la bomba atómica arrojada sobre el Japón, de cuantos muertos hubo y todo eso. Como no eran días de conmemoración imaginé que era un contenido regular, y me pregunté si alguna vez habrán hablado sobre los horrores cometidos por el Japón en China y Birmania en la misma época, algo que hasta los nazis, sonrojados y mirando al suelo, reprobaron. Seguramente no, porque en su concepción de lo que es un medio de izquierda dizque informativo, eso no cuadra.

 

   Desde TELESUR salen los análisis más recalcitrantes, contrarios y antagonistas a gobiernos como el colombiano, desde allí se intentó disfrazar el hecho de que Ecuador cobijaba campamentos guerrilleros, cuadrándose con estos en contra de Colombia, sumándose luego al llanto falso de Rafael Correa condenando al ejercito y gobierno neogranadino. Aún no se ha explicado cómo en plena selva, una larga entrevista al uno de los comandantes, Cano, este fue grabado en una propiedad privada. No han explicado, tal vez no pueden, cómo no le preguntaron en esa extensa entrevista a Iván Márquez, donde este prometía que no descansaría hasta que más sangre corriera en Colombia, qué pensaba él sobre el que Colombia toda salga a protestar contra las FARC. No, nada de eso entra en sus cálculos. Actúan como una oficina de relaciones publicas de la narcoguerrilla, sin detenerse en difamaciones, inventos y calumnias, pero desean que se les aplique el código que protege a la prensa cuando los tocan, aunque les sepa a caquivia que otros medios sean atacados, perseguidos y cerrados.

 

   Señor Izarra, ¿acaso el cerebro no le da como para saber que cuando se toma partido en una guerra, de forma abierta, se debe estar preparado para las represalias? Si te unes a mi enemigo, también tú eres mi enemigo. ¿De verdad no lo sabía? Recuerdo cuando se hablaba de la reforma constitucional, el diciembre pasado, la abogado Rocío San Miguel iba de televisora en televisora, angustiada, explicando que un gobierno no podía crear guerrillas urbanas y decir que cada casa debía ser una trinchera, porque en cuanto una calle, una casa, se arma para atacar a un hipotético enemigo, este recibe el permiso para destruirlos por la fuerza. Pero eso no lo sabía la gente de TELESUR, y cómo ahí lo único que se hace es halarle mecate a quien suelta los reales, no buscan quien los medio oriente; pero ¿qué no lo sepa el Presidente del Colegio Nacional de Periodista antes de salir a pedir respeto para TELESUR, a ellos que no respetan ninguna norma? Señor, asesórese.

 

Julio César.

CRISTINA KIRCHNER Y LULA DA SILVA SÓLO PIENSAN EN ESO

CRISTINA KIRCHNER Y LULA DA SILVA SÓLO PIENSAN EN ESO

   …Y no en el mar como yo…

 

   Lo que en principio, y por principio, no está mal; el dinero no hace la felicidad, pero aparentemente nada lo hace tampoco. Amor, familia, religión, béisbol o fútbol, nada satisface totalmente; pero al menos el dinero compra buenos momentos. Se debe pensar, y apreciar, el dinero, y hay gente que únicamente a eso se dedica; por ejemplo, el marido de la señora K no va a acrecentar su fortuna personal con buenos deseos u obras, las botijas se llenan con monedas, de esas que al agitarse suenan tan lindo, tilín tilín tilín; y si el pueblo argentino se niega a enriquecerlos a través de gravosos impuestos, la pareja debe, obviamente, sacarle sangre a las piedras, mientras insultan al que no se deja con el manido cuento de que son oligarcas. Como digo, en principio no está mal que Cristinita y Lulita quieran real, que se les agüe el ojo ante las ganancias que Chávez en sus delirios les dice que van a tener, que se acuesten de noche riéndose de lo mucho que se benefician de sus negocios con Venezuela, después de todo debe importarles un carajo las cosas que pasen dentro de este país caótico, lo que padezca la población o las víctimas que ya han caído. “Ese no es asunto nuestro”, dirán los dos, con decir que nada sabían, tienen.

 

   ¿Asesinatos, presos políticos, persecuciones, listas que excluyen a personas de todo derecho? Son tonterías antes las cuales no van a detenerse, ¡no faltaba más! Brasil es un gran país, mucha gente decente batalló durante años para lograrlo, para que su cancillería tuviera la clase y altura que tuvo hasta hace poco; tan sólido es el gigante del Sur que ahora Lula puede mostrar unos años de política de… necesitado. ¡París bien vale una misa! Pero tanto Lula como Cristina, deberían cuidar un poco los modos, la elegancia y cierta clase en la conducta; señor, señora, tampoco es cosa que se diga, como dice Rafael Poleo, con esa lengua venenosa que tiene pensando en ellos, que Latinoamérica calla los desmanes de un régimen no democrático porque este está repartiendo dinero del bruto entre los necesitados de… vergüenza. Lo dijo con una oración horrible (suya, no mía, investiguen): Con esos reales se logra el apoyo cabrón de estas casas de putas menesterosas en la que se han transformado muchos gobiernos de la zona. ¿Será contigo, Lula? Aunque no todos son así, el Perú no se hace el desentendido ante los atropellos que observa, y la señora Bachellet, a pesar de una imperdonable debilidad por los militares autoritarios, se niegan en formar parte de esos pactos de limosnas.

 

   La señora, y Lula, piden que se apure la entrada de Venezuela en el MERCOSUR, sin que se cumplan siquiera los requisitos elementales aprobados por ellos hace muchos años (“los reales, piensen en los reales”, insisten a dúo, tomados de las manos, desesperados); sin embargo, y quién lo habría creído de países pequeños, senadores de varios estados quieren saber primero sí en Venezuela se violan o no los derechos humanos y esa cosa etéreas con la cual la OEA suple cualquier falla de papel de baño: la carta democrática. Son personas de pueblos que han sufrido en carne propia el azote de regímenes dictatoriales de corte militar, que sufrieron y padecieron, que oyeron de torturas, abusos, desaparecidos y ejecutados; y saben lo que los pueblos lloran bajo sus suelas y fusiles. Cristina y Lula, por su lado, hacen como monos para que sus respectivos congresos aprueben la entrada de Venezuela, sin importar qué esté pasando aquí, siempre podrán disertar, cínicamente, sobre toda la ‘democracia’ que hay; como se sostenía que la había en la Cuba del viejo asesino. Y a pesar de eso, pequeños grupos se resisten también dentro de Argentina y Brasil (aunque sorprenda), con dignidad, alegando que sus pueblos no se están muriendo todavía de hambre para tener que degradarse a tales niveles; alegatos que hacen gritar a Cristina, y obligan a Lula a darse en la frente con una mano. Qué difícil debe ser para esta pareja entender eso, ¿verdad? Seguro que cuando se los dicen ponen cara de extrañeza y deletrean en silabas: Dig-ni-dad… ¿qué es eso?

 

Julio César.

MACHIQUES, VENEZUELA HECHA PEDAZOS…

MACHIQUES, VENEZUELA HECHA PEDAZOS…

   -Chamo, es que estamos muy ocupados…

 

   ¡La torta! Con velas, crema y todo. Lo que tanto se temía acaba de ocurrir. Ha comenzado una peligrosa invasión de tierras por parte de un grupo desconocido e irregular de facinerosos que creen que pueden pescar en río revuelto, que utilizando la fuerza están ocupando bastas extensiones del territorio nacional, comenzando en Machiques, en Perijá. Así como asuena, nos invaden y esta vez no parece que sean los andinos. Las primeras informaciones hablan de indígenas que toman fincas a la brava, pero ¿cómo saber que eso es verdad y no representan la avanzada de alguna otra potencia que quiere afincar sus garras en la tierra sagrada de la patria al saberla desprotegida, íngrima y sola? ¿No será la CIA para montar una de sus bases contando con que allá no hay quien haga nada? Porque esto es delicadísimo, un grupo de personas ha comprendido, al fin, que el estado venezolano colapsó, se acabó el Gobierno, nadie gobierna en Venezuela, y que la ley y el orden no pueden ser restablecidos porque… no hay quién pueda; y ante el forzoso abandono que el Estado se ve obligado a hacer de las zonas fronterizas, se impone la ley de la jungla y de la fuerza, a lo salvaje Oeste (por eso sospecho de la CIA).

 

   El presidente Chávez ya no controla esas regiones, Venezuela se cae a pedazos y cada quien quiere agarrar el suyo antes de que sea tarde. Se supone que cada rincón de este país cuenta con un gobernador y un alcalde, pero hasta ahora ninguna autoridad se ha hecho presente en la zona en cuestión, ¿para qué?, ¿para que se vea que no mandan sobre nada, que nada puede hacer porque no cuentan con el poder para imponerse? ¿Para que se les rían en las barbas, o que los secuestren y pidan rescate por ellos? (y hay gente que ni la familia pagaría para que volviera). Es, repito, el colapso final, Venezuela agoniza como república. El poder civil se retrató de cuerpo entero, aunque lo censuraron al salir con el culo al aire (tápenselo, coño, que dan grima).

 

   Ni siquiera los militares han podido hacer acto de presencia, desmoralizados como están por sus guerritas internas de sembrar cizaña para tumbarle el asenso al otro, chismes sobre quién se mete en la cama de quién; ablandados de tanto menear el rabo por una mirada de gracia presidencial y pérdida toda noción de estrategia como no sea logística para vender pollos y verduras, bueno, y amenazar garrote en mano a los ciudadanos de los estados centrales si se les ocurre decir algo contra el Gobierno; saben que no pueden enfrentar a semejante grupo de irregulares, que ir a la frontera y encararlos es exponerse a ser derrotados, humillados, y posiblemente perseguidos con quien sabe qué propósitos. ¿Pueden imaginarlo, los militares corriendo como gallinas en desbandadas, tal vez con un poco de llanto en sus ojos, de miedo, llamando a sus mamis, mientras un nutrido grupo de irregulares ríe con burla y desprecio, persiguiéndolos, gritándoles que van a bajarle esos pantalones y a…?  Ay, no, es mejor que ni vayan, eso terminaría de destruir la moral en Caracas, Carabobo, Maracay, Miranda y uno que otro estado, que por céntrico, no esté en peligro de ser perdido todavía. Esos pobres uniformados no pueden enfrentar ni una mala crítica, a eso nos redujo con su maldad diabólica, infame astucia y cruel determinación, el Imperio del Norte (no pueden verme, pero estoy escupiendo en el suelo).

 

   Pero compatriotas, no podemos dejar, al menos sin hacer el amago de que lo intentamos, que todo termine así y que la barbarie se apodere de la periferia, ¿qué van a pensar de nosotros en Japón? Sé que algunos se van a molestar, sobretodo en el chavismo que no pueden ni verlo porque sufren de agruras y dolor de hígado, pero el presidente Chávez, los ministros, los asambleístas, los honorables magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (o como Chávez les dice cariñosamente, las plastas), gobernadores fronterizos y militares deben entender que hay que hacer algo, y sólo nos queda (oh, ingrato destino) un camino… llamar a Álvaro Uribe Vélez para que restablezca el orden. Lo siento, pero es la única esperanza que nos queda y que le queda al Gobierno, que Uribe les saque las patas del barro.

 

   No es por culpa de ustedes señores chavistas, lo sabemos, debe ser obra de los marcianos o de la CIA, pero el estado venezolano ya no puede dar una respuesta efectiva a esta peligrosa situación, han pasado dos días desde que estos grupos comenzaron a invadir el territorio nacional y nada han podido hacer. Alguien debe contener la violencia en la periferia, y no nos queda otro recurso que pedirle a Uribe, al ministro Santos y al ejercito colombiano que crucen la frontera, detengan a quienes hallan violado la ley (allá, no en la Asamblea o en el Tribunal Supremo) e instauren el orden… esperando que después se quieran ir, porque ese es el problema de los países que llegan, como parece haber llegado Venezuela, a un proceso de disolución; los más fuertes sienten que ‘deben quedarse’ para proteger a la población local de sus propios errores, debilidades y hasta estupideces. En cuanto escuché que esta invasión había comenzado y se comprobó que el Estado nada pudo hacer, supe que comenzaba lo que Rafael Poleo llamó una vez, la caída al quinto mundo (aunque Chávez, proféticamente, viene ubicándonos ahí desde hace tiempo), allí donde los países de hacen pedacito y deben ser intervenidos para resguardarlos. Es triste, pero nada se puede hacer ya. El Estado colapsó y el Gobierno dejó de gobernar. Estos son los hechos.

 

Julio César.

HUMMM… ¿SERÁ VERDAD?

HUMMM… ¿SERÁ VERDAD?

   Todo parece indicar que la presión ciudadana a veces (raramente, muy de vez en cuando) logra resultados. Este domingo, Chávez, en su programa (realmente fue el lunes, yo ni enfermo y amarrado a una cama miraría Alo Presidente) dio noticias increíbles por lo desaforado, dando la medida de lo que ocurre. Desde hace tiempo el Gobierno viene en una de rectificaciones de última hora, tan solapadas que uno ni cuenta se da, que resultan extrañas. Hace poco el Ministro de Educación, Adán Chávez, propuso un nuevo currículo educativo donde toda individualidad era eliminada, la educación religiosa era desterrada, y quedaba en manos del estado todo lo que estaba bien o mal (¡Dios!). Se dijo que era una maravilla y que se implementaría así saltaran sapos o ranas (es decir, democráticamente). Pero debieron rectificar porque maestros, representantes y estudiantes alzaron la voz, educadas, respetuosas, pero de forma brava, decidida, aunque se les acusaba de esto y aquello, o se les tildaba de todo desde lo que antes era el canal de estado (VTV) convertido en una cloaca ahora (hasta escatológicos se ponen en el aire). Luego llegó una medida populista destinada a rebajar el pasaje urbano. Creyeron comérsela, que la gente saldría a aplaudirlos, y que los choferes se la calarían porque no era bueno enfrentarse a un Gobierno como este que ya ha robado, confiscado y quitado muchas cosas. Los choferes se paralizaron, dos días, sólo dos días y amenazaron feo… si nos traicionas iremos contra ti. Y la rebaja debió ser eliminada, porque sólo hay algo más feo que un paro de transporte (aquí o en España) y es que la gente no saliera a dar vivas por la medida.

 

   Como los canales de TV, tipo RCTV Internacional y GLOBOVISIÓN, viven pasando segmentos de declaraciones oficiales en el canal estatal, VENEZOLANA DE TELEVISION, donde ministros, militares y asambleístas quedaban como ignorantes y mentirosos (¿de dónde saldrían tantos… fenómenos?), al señor Izarra, el Ministro de Propaganda, se le ocurrió la genial idea de cobrar en millones de bolívares viejos el segundo (si, el segundo) de transmisiones que estos hicieran de la señal. Pronto el Gobierno revocó la medida porque cayó en cuanta de que si los canales privados no transmitían las noticias oficiales, que únicamente se declaran en el canal controlado porque allí nadie les pregunta aquello que no esté en el libreto, el pueblo no se enteraría de nada, ya que hasta los chavistas prefieren ver GLOBOVISIÓN donde sus problemas son sacados al aire (en VTV no), o ver RCTV, a calarse los canales controlados y entregados (es que son realmente malísimos). ¿Donde entonces se enterarían que el Presidente hará, mejorará o resolverá (siempre conjugando en futuro)? No, era un invento que salió mal, simplemente una halada de mecate más de un hombrecito poco talentoso pero retrechero, eso sí. Y bastante maltratado físicamente que anda Izarrita.

 

   Pero lo de este domingo 8 de junio fue lo cumbre. Nada más el día sábado me reencontraba yo con mucha gente conocida en la marcha que protestaba por un año del cierre de RCTV, y la implementación de la ley GESTAPO, temiendo todos que semejante monstruosidad tomara cuerpo, y a otro día la revocan, o por lo menos su padre renegaba de ella (¡esa no es hija mía!). Por cierto, el sábado eso estaba lleno. Había tanta gente que me sorprendió. Esas leyes autoritarias asustaron a todo el mundo. Pero a pesar de eso ministros y asambleístas, con ese airecillo de quien cree que engaña a una pila de bobos, decían que eso no era así, que la gente deseaba esa ley. Pero ¿qué pasó el domingo? El mismo Chávez dijo que esas leyes eran una barbaridad y que él jamás las aprobaría, regañando a la gente involucrada en su redacción. Uno se alegra, pero no le cree nada. Él dijo, dos semanas antes, que llevaban dos años redactándola; ah, ¿nunca la había leído? (y no lo crean, puede ser, todo es posible en la dimensión absurda). Lo otro fue declarar que la guerrilla colombiana ya no tenía razón de ser, que debían dejar en libertad a sus rehenes y buscar nuevos caminos de lucha (política). La verdad es que uno no entiende como el cuello no se le fractura con semejantes volteretas. Debe estar hecho de goma.

 

   Sí, parece que algo de sensatez se filtra a veces. Pero muy poca gente lo cree. Al parecer las encuestas que legaban a Miraflores, a las que ahora sí le pararon y no como en diciembre cuando se les dijo que la gente le cobraría el cierre de RCTV con el resultado de la aprobación o no a la reforma constitucional, y el Presidente no quiso arriesgarse a otra derrota, ya que esas medida ponían en peligro las elecciones de noviembre. ¿Quién iba a votar por semejante seres? También se dice que los militares, cansados ya de la tutela e injerencia cubana, no deseaban nuevas leyes confiscadoras y dijeron claramente que no. Como sea, Chávez, quien tiene la cara de piedra, dio esa sorpresa. Pero fue una dura e inquietante batalla. Mujeres como Rocío San Miguel, Cecilia Sosa, amén de todos los abogados de trayectoria en este país, dieron esa guerra, denunciando tantos entuertos. Fueron valientes. Periodistas como Roberto Giusti y Leopoldo Castillo (El Ciudadano), en GLOBOVISIÓN; Miguel Ángel Rodríguez y La Bicha en RCTV; y Marta Colomina en UNIÓN RADIO dieron la nota también, informando, con alarma, angustiados; acusados de mediáticos por aquellos que los sacaron del aire en muchos canales, o los persiguen en mil juicios, o controlan gran cantidad de medios… que nadie ve por falta de credibilidad.

 

   Por ahora parece que se ganó una, pero con esta gente nunca se sabe. Aún quedan algunas reuniones en asambleas populares y de ciudadanos que se han articulado de forma asombrosa para informar, llamar la atención y vigilar. Todavía es pronto para sabe si todo quedará así. Por ahora no hay tiempo para mucho más.

 

Julio César.

CRISTINA DE KIRCHNER Y LA VALIJA

CRISTINA DE KIRCHNER Y LA VALIJA

   -No sabía, créanme, soy tan inocente como Richard Nixon…

 

   Nada bien comienza la señora K, como le dicen los argentinos a su nueva presidente para hacerse los interesantes. De aquel sonado caso del 8 de agosto de este año, sobre una maleta con ochocientos mil dólares que intentaron meter ilegalmente a la Argentina, y que todo el mundo, menos ella y su marido, suponían era para su campaña política, acaba de estallarle en Miami. El señor Antonini Wilson, colaboró con el FBI, reuniéndose con los ‘socios’ llevando micrófonos de pies a cabeza. Comentan que entró diciendo: probando, probando. Uno podría pensar: maldito sapo delator, José Canseco y tú se jodieron; pero a parecer los socios no habían ido para interesarse en su salud o su vida, sino para amenazarlo con que callara de dónde salieron esos reales y para quién eran, o lo pagaría y su familia también. Siendo así se entiende que el tipo, pasado el soponcio, llamara al FBI. En su lugar yo no sólo canto, sino que bailo y hasta hago trucos de magia.

 

   Nada más dar su primer informe las autoridades de Miami, la señora K salió a coclear como gallina que quiere poner un huevo pero no puede. Palabra más, palabras menos, pareciendo por un momento poseída por el espíritu del presidente venezolano, Hugo Chávez (quien lo aprendió de Fidel Castro), gritó que eran calumnias y una trampa de la CIA. Creo que no dijo CIA, pero lo dejó flotar como una ventosidad. Según, aunque tampoco lo dijo directamente (ah, qué buena político resultó), no fue un avión argentino donde viajaron los implicados en el valijagate, ni era el enlace argentino con PDVSA (quien renunció para luego ser llamado nuevamente por ella a formar gobierno) quien traía a los alegres viajeros (es increíble el desprecio que sienten estos sujetos por sus gobernados), ni era el señor Kirchner el presidente que no supo explicar qué pasó con el viajero, con la maleta (dicen era de cuero, pero se dicen tantas cosas), los dólares o la huida del sujeto. Nada. Ellos son unos recién nacidos libres de culpa y paja. Todo, el avión, los ahora ministro y el ex presidente, no eran ellos, eso no pasó; todo fue producto de una tortilla de huevos y jamón muy cargada que consumió la gente de la prensa. Todo fue un montaje, todos eran agente de la CIA que aprovechaban que ella y su marido dormían para echarles esa lavativa.

 

   Las suyas casi parecen una copia de las infelices declaraciones de William Lara, ministro de desinformación venezolano, quien se arrecha con lo que pasa en Miami, pero en todos estos meses no había hecho nada por saber, y que el venezolano común supiera, de dónde salieron todos esos reales (cuando el Gobierno persigue gente que gasta más de trescientos dólares), por qué estaban en ese avión y a quienes iban dirigidos. Nada investigó el inocente William, nada hizo y como siempre, por ineptos, ahora están atrapados por las declaraciones de los imperfectos e investigaciones en Estados Unidos, acompañado ahora por la señora K en eso. Siempre les pasa, no hacen su trabajo y luego gritan presas de la histeria, soltando gallos y plumas, que es una trampa, una tramoya, un invento de gente maluca. Y doña K parece haber tomado buenas notas de la manera de responder ante cada caso de corrupción que se presente ahora y muy seguramente en el futuro. Lo dicho, parece una mujer muy hábil en el ñemeo.

 

   Esa desvergüenza, falta de escrúpulos y hasta de amoralidad de la que hizo gala la señora K, no debería sorprender en gente que admira los regímenes de cortes militaristas y autoritarios donde los gobernantes hacen lo que les da la gana y se pasan las leyes por el… cuello sudado; pero cónchale, hay que tener un límite. Aunque sólo sea para salvar la cara. Esta señora no puede pretender pararse delante de un micrófonos, decir cuatro imbecilidades no muy bien urdidas, que nada explican, ¡porque NADA explican!, y sólo acusar de que quieren perjudicarla porque ella es bella y maravillosa y eso no lo soportan, siguiendo la vieja cartilla de la dictadura cubana a quienes se meten con ella. Ella no puede decir sólo vaguedades y pretender que todo se resuelve, mientras piensa: ya, con esto tendrán estos argentinos cretinos…

 

   Señora k, tampoco así, al menos intente inventar algo mejor…

 

Julio César.

 

NOTA: Esto lo escribí el año pasad en mi otro blog bajo el nombre de ACTUALIDAD. Ahora lo reedito como REVOLUCIONARIOS. Creo que ella lo merece, se comporta y da los mismos pasos que se dieron aquí para terminar como terminamos. Un aplauso a la señora K… Sí Venezuela está mal, ¿por qué otros no? Bravo, señora K…